El proyecto, único en su tipo en las Américas, fue presentado como una solución para abaratar costos operativos y simplificar trámites entre ambos países. La terminal aérea fue modernizada por el concesionario Aeropuertos Uruguay, con una inversión que incluyó la renovación de la pista, iluminación LED, una estación meteorológica automatizada, y la implementación de espacios para controles migratorios y aduaneros siguiendo estándares internacionales.
En diciembre de 2023, la reinauguración contó con la presencia del presidente uruguayo Luis Lacalle Pou, el gobernador de Río Grande del Sur, Eduardo Leite, y varios miembros del gabinete brasileño. El evento marcaba un hito de integración para las ciudades de Rivera (Uruguay) y Santana do Livramento (Brasil), que comparten una población de aproximadamente 180.000 habitantes.
Sin embargo, la operativa del aeropuerto enfrenta obstáculos por parte de las autoridades brasileñas y aún no han podido establecerse los vuelos anunciados por Azul. Funcionarios de la Policía Federal y de la Receita Federal exigen bonificaciones salariales para trabajar en territorio uruguayo, además de permisos para portar armas, demandas que no aplican en otros proyectos binacionales terrestres como el de Jaguarão/Rio Branco.
Recientemente, inclusive, se organizó un exitoso festival aéreo multinacional para festejar este proyecto y posicionarlo en la región.
Esta situación afecta directamente a Rivera y Livramento, mientras que otras ciudades de Río Grande del Sur, como Pelotas y Uruguaiana, incrementan sus vuelos hacia destinos internacionales como São Paulo y Florianópolis. Incluso el gobierno del estado brasileño ofreció descuentos en el precio del combustible para aeronaves que volaran hacia Rivera, en un esfuerzo por incentivar el uso del aeropuerto.
Pese a que la Agencia Nacional de Aviación Civil de Brasil y el gobierno de Río Grande del Sur no han expresado objeciones al proyecto, el bloqueo persiste en el ámbito de las agencias federales brasileñas. La cercanía de estas entidades con el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva podría permitir una solución rápida si se prioriza la integración regional.
Mientras tanto, la falta de operatividad del Aeropuerto Binacional General Oscar D. Gestido pone en evidencia el impacto de las barreras burocráticas en proyectos de integración internacional que buscan beneficiar a ambas naciones.
Deje un comentario